
"What the hell am I doing here? I don't belong here."
Creep-Radiohead
Tengo un nudo en la garganta, eso es evidente. A veces me siento triste y desolado sin motivo aparente. Pero ¿Quien puede explicar en palabras lo que el corazón siente?
Tengo una mente repleta de ideas de todos los colores, tengo ideas rojas y verdes, azules, naranjas y amarillas como el resplandor del oro, grises como la niebla y violetas color de anocheceres. Y a veces, en las noches, un líquido negro como las espirales vacías del universo, inunda mi mente, la llena toda cayendo hasta los ojos y me hace mirar mi realidad en un modo más oscuro.
Cierro mis ojos y mientras trato de volar hacia el país de los sueños, no puedo ni siquiera despegar mis pies de la tierra de la realidad.
Son pensamientos, que como veloces saetas atraviesan mi mente y se quedan atrapados en mi cabeza, flechas que no me permiten conciliar el anhelado sueño nocturno.. Es esa preocupación de perderlo todo, de sentirme al borde del abismo, al filo de caer al vacío, es también esa preocupación de querer desplegar las alas y volar hacia un nuevo cielo y una nueva tierra, pero sobreviene el temor cuando siento mis alas congeladas, inmóviles por el hielo de la incertidumbre..
Es común para mi, observar a mi alrededor y contemplar mi soledad, sentir el desdén de aquellos que me desprecia, de quien dice ser amigo y resultó ser otra cosa. Quizás fue culpa mía. Quizás todo esto lo es, aunque no sé de qué manera.

Siento el filo de un cuchillo romper mi espalda, siento el frío de una hoja de metal contra mi carne y después ¡el dolor! ¡Mucho dolor! Toco la herida con mis manos, quedan mis dedos cubiertos de sangre en un instante.. ¡Dolor, mucho dolo¡!Cómo duelen las puñaladas cuando son por la espalda! ¡Cómo duele el dolor cuando es sorpresivo, repentino como ráfaga de viento que todo lo destruye a su paso!¡Cómo duele el dolor!
Pero basta de poesía, ha llegado un pensamiento que me conmociona.. he visto la sombra, me mira directo a los ojos y veo el frío de su mirada, veo a Maquiavelo eb sus ojos... retumban en mi mente sus palabras, repetidas cinco siglos después.. "Procure el príncipe conservar el Estado y los medios le serán considerados honrosos".. no es otra cosa que el fin que justifica los medios.. despierto y me doy cuenta que solo soy un medio de sus fines.. Mirarle es como verme a un espejo ¿Será posible?
Me duele saber que todas mis voces ya no son solo mis voces. Sé que suena egoísta y tal vez lo sea, pero pienso que es más bien el miedo que me trastorna. Mis voces, mis queridas voces muchas de mis preferidas que me han acompañado en el paso del tiempo, ahora suenan más apagadas. Solo una voz me llama con igual intensidad, me guía a través del desierto. Solo un brazo quiere sacarme del pozo.

Duele ser la pieza que no encaja en el rompecabezas..
Ahora pienso en mi nombre, Santiago.. Viene de la tradición hebrea y su significado no puede ser más legendario "El que se aferra al talón de otro, lo derriba y lo suplanta"
Quizás alguien me derribó y me suplantó, y sin embargo siento cicatrizar mi herida y me siento vivo otra vez.. Como decía el grandísimo Nietzsche, "Lo que no me mata, me hace más fuerte". Y la fuerza ya no es para mi aferrarme a los talones de otro, sino más bien sostenerme de pie y no dejarme derribar de nadie..
Tengo una mente repleta de ideas de todos los colores, tengo ideas rojas y verdes, azules, naranjas y amarillas como el resplandor del oro, grises como la niebla y violetas color de anocheceres. Y a veces, en las noches, un líquido negro como las espirales vacías del universo, inunda mi mente, la llena toda cayendo hasta los ojos y me hace mirar mi realidad en un modo más oscuro.
Cierro mis ojos y mientras trato de volar hacia el país de los sueños, no puedo ni siquiera despegar mis pies de la tierra de la realidad.
Son pensamientos, que como veloces saetas atraviesan mi mente y se quedan atrapados en mi cabeza, flechas que no me permiten conciliar el anhelado sueño nocturno.. Es esa preocupación de perderlo todo, de sentirme al borde del abismo, al filo de caer al vacío, es también esa preocupación de querer desplegar las alas y volar hacia un nuevo cielo y una nueva tierra, pero sobreviene el temor cuando siento mis alas congeladas, inmóviles por el hielo de la incertidumbre..
Es común para mi, observar a mi alrededor y contemplar mi soledad, sentir el desdén de aquellos que me desprecia, de quien dice ser amigo y resultó ser otra cosa. Quizás fue culpa mía. Quizás todo esto lo es, aunque no sé de qué manera.

Siento el filo de un cuchillo romper mi espalda, siento el frío de una hoja de metal contra mi carne y después ¡el dolor! ¡Mucho dolor! Toco la herida con mis manos, quedan mis dedos cubiertos de sangre en un instante.. ¡Dolor, mucho dolo¡!Cómo duelen las puñaladas cuando son por la espalda! ¡Cómo duele el dolor cuando es sorpresivo, repentino como ráfaga de viento que todo lo destruye a su paso!¡Cómo duele el dolor!
Pero basta de poesía, ha llegado un pensamiento que me conmociona.. he visto la sombra, me mira directo a los ojos y veo el frío de su mirada, veo a Maquiavelo eb sus ojos... retumban en mi mente sus palabras, repetidas cinco siglos después.. "Procure el príncipe conservar el Estado y los medios le serán considerados honrosos".. no es otra cosa que el fin que justifica los medios.. despierto y me doy cuenta que solo soy un medio de sus fines.. Mirarle es como verme a un espejo ¿Será posible?
Me duele saber que todas mis voces ya no son solo mis voces. Sé que suena egoísta y tal vez lo sea, pero pienso que es más bien el miedo que me trastorna. Mis voces, mis queridas voces muchas de mis preferidas que me han acompañado en el paso del tiempo, ahora suenan más apagadas. Solo una voz me llama con igual intensidad, me guía a través del desierto. Solo un brazo quiere sacarme del pozo.

Duele ser la pieza que no encaja en el rompecabezas..
Ahora pienso en mi nombre, Santiago.. Viene de la tradición hebrea y su significado no puede ser más legendario "El que se aferra al talón de otro, lo derriba y lo suplanta"
Quizás alguien me derribó y me suplantó, y sin embargo siento cicatrizar mi herida y me siento vivo otra vez.. Como decía el grandísimo Nietzsche, "Lo que no me mata, me hace más fuerte". Y la fuerza ya no es para mi aferrarme a los talones de otro, sino más bien sostenerme de pie y no dejarme derribar de nadie..
1 comentario:
Caban. Entrada sensacional. Creo que la importaré a mi blog como entradas alternas. Me pareció muy conmovedor y créame que me sentí muy identificado con lo que usted comenta. Estar condenados a aquéllos que sonríen de frente y clavan el puñal por la espalda es de las cosas más dolorosas y tristes que le pueden pasar a un ser humano. Sino. míreme a mí. Estoy de tratamiento porque me hiere las mentiras y la falsedad de la sociedad en la que vivo. Pero habrá que ser fuertes por más que los pómulos quieran explotar en llanto. No hay peor combinación en mi vida que querer a quienes me hacen mucho daño. Pero lo lograré resolver pronto. Excelente.
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