lunes, 23 de marzo de 2009

Un momento...

De un momento a otro, nos quedamos solos. Tu y yo, y todo lo demás parecía desvanecerse en tinieblas negras y profundas. No había cielo, ni mar, ni tierra, ni ciudad, ni amigos. Nada parecía existir a parte de tu y yo... De repente, tu hermosa mirada comenzo a recorrer la nada, y sólo halló refugio plácido y confortable en mis ojos. Y te miré, como siempre, con amor, con cariño y con ternura. Yo te miraba como siempre, pero tu me mirabas como nunca, como con una chispa de luz infinita, con el dorado resplandor que solo el amor puede darle a tu mirada clara. Como si de repente, con una mirada, en apenas un momento, un ángel se pudiera enamorar de un demonio, así, de esa manera caiste tu en mis brazos.

Y yo te abracé, y me aferré a ti como un naúfrago, te enrredé en mis brazos y te atrapé con mi mirada fija y decidida. Sin embargo, me detuve. Me frené, pensando en que tal vez estaba invadiendo tu espacio, obligandote a algo que no querías. Y el miedo me frenó, me volvió hielo o quizás roca. Me imaginé tu reacción de desprecio, de miedo o de indignación.

Pero ocurrió justo lo contrario. Fueron tus labios los que buscaron a los mios, y el tiempo se congeló definitivamente en un instante. Mi respiración agitada, pero la tuya aún mas. No lo podía creer, nunca pensé que la vida pudiera ser tan increiblemente inspiradora. Fui absolutamente feliz de unir mi vida contigo por medio de un beso...


Y entonces, desperté confundido y contrariado, en mi cama, buscándote, pero sin hallarte.. desperté y con resignación, quise seguir durmiendo para encontrarte un momento entre mis sueños.

3 comentarios:

Pablo JJ dijo...

Sin palabras, un final genial.

Luis Molina dijo...

ahhhhhhhhhhh, pero bueno ya estaba pensando algo...

V dijo...

A nadie le agrada despertarse de los sueños, de los sueños y no de las pesadillas, porque vivimos en ellos y los sentimos como realidad, mucho más real que cualquier pensamiento que tengamos a lo largo del día.
Supongo que realmente pudiste sentir sus labios, para luego, despertar y descubrir que todo era fantasía.
No desesperes, no sé si obtendrás esa situación en la realidad ahora, pero desde luego algún día, así será y será mucho más maravillosa que tu hermosa fantasía.
Realmente me gustó mucho, un saludo.

V